El primer error: comprar sin plan
Cuando llegas cansado de clase, entrar al súper sin plan es la receta para acabar con la cesta llena de precocinados y snacks. Un plan mínimo (aunque sean cinco comidas en una nota del móvil) reduce el gasto y mejora lo que comes. La idea no es cocinar como un chef, sino saber qué vas a comer antes de entrar.
Qué comprar: una despensa de estudiante
Con estos básicos puedes preparar casi cualquier comida sencilla:
- Hidratos baratos y versátiles: arroz, pasta, patatas, avena y pan.
- Legumbres: garbanzos y lentejas, en bote para ahorrar tiempo.
- Proteína económica: huevos, atún en conserva, pollo congelado, queso.
- Verduras que duran: cebolla, zanahoria, calabacín, además de verdura congelada.
- Tomate triturado, aceite y especias para dar sabor a cualquier plato base.
Cocinar una vez, comer varias
Si tienes poco tiempo entre semana, dedica un rato el domingo a cocinar en cantidad (lo que se conoce como batch cooking). Una olla de lentejas, un arroz con pollo o una salsa de tomate casera te dan comidas para varios días y evitan pedir comida a domicilio cuando llegas agotado.
Guarda las raciones en tuppers y congela las que no vayas a comer en dos o tres días. Con eso, la semana ya está medio resuelta.
Elige bien dónde comprar
No hay un supermercado siempre más barato: depende de lo que compres. En general, conviene comparar los productos que más consumes entre varias cadenas y repartir la compra si te compensa y tienes cerca más de una tienda. También puedes aprovechar los mercados o fruterías de barrio para fruta y verdura, que a veces salen más baratas y frescas que en el súper. Para más detalle, mira nuestra guía de qué supermercado te conviene.
Ahorra en lo que parece pequeño
- Bebidas: el agua del grifo o filtrada sale mucho más barata que embotellada, y los refrescos suman rápido.
- Café y desayunos fuera: hacerlos en casa recorta el gasto semanal más de lo que parece.
- Snacks: compra un paquete grande y racionalo en vez de comprar sueltos cada día.
- Marca blanca: en básicos suele dar el mismo resultado por menos dinero (lo explicamos aquí).
Si compartes piso
Comprar juntos algunos productos básicos (aceite, arroz, productos de limpieza) sale más barato, siempre que se defina bien cómo se paga y quién repone. Anota quién ha pagado qué y reparte al final del mes. Es la mejor forma de evitar discusiones. Tienes una guía completa en cómo compartir gastos de compra en un piso.
Un menú tipo para una semana ajustada
| Día | Comida | Cena |
|---|---|---|
| Lunes | Arroz con tomate y huevo | Tortilla de patata |
| Martes | Lentejas con verduras | Sándwich de queso y atún |
| Miércoles | Pasta con salsa de tomate y atún | Crema de verduras |
| Jueves | Pollo al horno con patatas | Revuelto de verduras |
| Viernes | Garbanzos con espinacas | Libre |
Ahorrar siendo estudiante no es comer peor: es comprar con un plan y cocinar con cabeza.
Una compra más barata desde el primer día
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